ALMENDROS, VIDES y MARES

20160509_115918

I
Shhh ¿Es que no oís..?
Los hombres de voz débil están hablando del ayer:
boina calada hasta las cejas
testículos vacíos en el hueco de las manos temblonas
y pocas hostias en la plaza del tiempo.

¡Qué felices éramos cuando había presente
y futuro también!
Cuando fornicábamos sin descanso,
pensando en el supremo placer
pensando,
en nuestras hijas de pletóricos pechos
en nuestros hijos de hermosos genitales,
en un día próximo:
Mañana mismo –nos decíamos-
fornicarán también ellos sin piedad
bajo los almendros repletos
entre viñas impúdicas,
junto al mar verde, salvaje, de fuego.

¿No los oís?
También sus mujeres, hoy oscuras y apagadas,
sueñan con las potencias rompedoras
que en el pasado las hicieron suspirar
bajo los almendros de lujuria;
viñedos mitológicos: mar épico.

Moustaki, cuando aquel día de hoy
aún tenía su mañana
cantaba ayer:

Je déclare l’etat de bonheur permanent
Et le droit de chacun a tous les priviléges
Je dis que la sufrance est un sacrilêge

Y que esto no se vote en ningún parlamento.

¿Te acuerdas de esto?
Yo ya no:
lo han borrado los nigromantes.

Los diseñadores del tiempo
han quitado la declaración,
han matado al cantor
de la dicha permanente,
han dejado helarse los almendros
secarse las vides
Morir el mar…

Los diseñadores del tiempo:
FMI, Financial Times, índice de Dow-Jones,
BCE, café descafeinado, leche desnatada y

Sacarina, por favor
que los tiempos no están para polcas:
le he dicho con sacarina por favor,
que aún nos dan miedo los hijos ajenos.

¡Los hijos ajenos, qué miedo daban!
Con sus sexos vigorosos
amándose como salvajes,
bajo los almendros,
entre medio de nuestros viñedos,
junto al mar de fuego:
desde que nacía hasta que se apagaba el sol.

¡Con sacarina por favor!
Para los…sacarina por favor
qué asco el canto
y los ojos en blanco
del gozo lascivo:
FMI, Financial Times, café descafeinado,
leche deslechada y azúcar sin calor.

Giorgio Armani, Dolce Gavana, BCE,
Nike, gti, Cartier, Klein, Loewe y
Congreso de congresistas
que diseñaron el caos
junto al fuego donde hoy arden el almendro
y las vides que ayer vieron lujuriosos culos
subir y bajar bajo un fascinante
cielo de color cielo

¿Y el señor obispo?

También con sacarina,
-ya sabe
Por lo del colesterol-

Él, nos bendecirá este tiempo,
y a esos hijos,
a estos otros,
que no saben del pasado
pero que envidian el
Armani, Gavana, FMI
Nike, gti, Cartier
y…también para ellos:
sacarina, por favor.

II
Qué bien se pasean.
Qué bien otros les diseñan
ningún futuro, ningún futuro.
Qué bien se sopesan unas virtudes
que hasta hoy
-quien sabe si pasado mañana-
no han tenido función.

Ya los hijos ajenos,
boina hasta las cejas,
no tienen almendros pletóricos
ni vides embriagadoras
ni sueños de amor
sobre tierra fresca,
ni sexo fértil y empinado
hacia la noche, hacia el sol,
camino del rojo cálido
de la hija del cantor.

Ya no oigo declaraciones
de dicha permanente
-Je ne dèclare pas l’ètat de bonheur permanent-.
Y esto sí que se votará en los parlamentos.

Qué solos están ,
deambulando inservibles
flácidos y arrugados,
esperando
que les dibujen otro día
—si ustedes quieren,
y el tiempo no lo impide—:
día mejor que el de hoy;
día que estará de bendiciones lleno,
pero será día sin almendros,
sin vides ni mares ni gozos
sin hijos de sexo levantisco.
Serán días… sin cafeína por favor.

Y así será, será así
mientras
los hijos ajenos se paseen cabizbajos
manos en los bolsillos y,
un poco de futuro:
por compasión.

Ll.L

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.